El dulce hogar



Los niños desesperados

vagan por las calles suplicando ternura a los gatos.

Rodeados de imbéciles desconocidos
no hallan otro camino que el de sacarle la lengua a la historia.

Mientras tanto los padres hablan de no poder pagar el gas
fornican con los ojos en blanco sobre las alfombras
se compran trajes y chillan contra esta época de perdición
esperando tan solo que el crío vuelva a casa
para caer sobre los hombros de su corazón como fieras domésticas.

Roque Dalton
El turno del ofendido

Imagen: fotograma de Los cuatrocientos golpes

3 comentarios:

Loruka dijo...

Los 400 golpes es una cinta que me gusta mucho. La vi en el ramo de cine, como hace...seis años. Es una de las películas que recuerdo con aprecio, pese a que estaba bastante presionada por las calificaciones. Y una de las imágenes que no podré olvidar jamás es cuando Antoine, tras vagar de noche por las calles de la ciudad, se roba unas botellas de leche y se las traga con total avidez.

el contrabandista dijo...

Creo que en la siguiente secuencia, ya por la mañana, de amanecida, Antoine rompe la escarcha de una fuente y se lava la cara en el agua helada. "Los 400 golpes" es una película maravillosa. Me alegro de que también te guste.

Loruka dijo...

Síp, es una pequeña maravilla: una joyita.