Meu bem, meu mal



Você é o meu caminho

meu vinho, meu vício

desde o início estava você

meu bálsamo benigno

meu signo, meu guru
porto seguro onde eu vou ter
meu mar e minha mãe
meu medo e meu champanhe
visão do espaço sideral
onde o que eu sou se afoga
meu fumo e minha ioga
você é minha droga
paixão e carnaval
meu zen, meu bem, meu mal
meu zen, meu bem, meu mal.

Tú eres mi camino / mi vino, mi vicio / desde el inicio estabas / mi bálsamo benigno / mi signo, mi gurú / puerto seguro donde voy a tener / mi mar y mi madre / mi miedo y mi champagne / visión del espacio sideral / donde lo que soy se ahoga / mi humo y mi yoga / tú eres mi droga / pasión y carnaval / mi zen, mi bien, mi mal / mi zen, mi bien, mi mal.

Cores, nomes (Caetano Veloso, 1981)

Imagen: en sánscrito, Om,
sílaba sagrada en el hinduísmo

6 comentarios:

Kkienn dijo...

Gracias, tengo los pelos de punta, pues este escrito era lo q hoy necesitaba para respirar.
Necesitaba algo q me recordara de lo complejo q es Amar. No es siempre facil entender q una relaciòn es una relaciòn entre Seres Humanos. No es facil no juzgar al otro, no juzgarse, no ser juzgados por èl. No siempre uno tiene ese equilibrio necesario para saber q el otro es tu droga y al mismo tiempo tu bendición, teu zen, teu bem y, al mismo tiempo, teu mal. Este escrito me recuerda q todo en este mundo, ¡q pena y q felicidad!, siempre tiene la otra cara, ese sabor a lagrimas, a mortalidad.

Juan Antonio Bermúdez dijo...

Aunque no venga demasiado a cuento, copio y pego de otra página un fragmento de los "Fragmentos del discurso amoroso" de Roland Barthes:

"El corazón es el órgano del deseo (el corazón se hincha, desfallece, etc., como el sexo), tal y como se le maneja, aprisionado, en el campo de lo Imaginario. ¿Qué es el mundo, qué es lo que el otro hará de mi deseo? Esa es la inquietud a donde convergen todos los movimientos del corazón, todos los 'problemas' del corazón".

Lo bueno, lo terriblemente bueno es que somos más que contrarios y complementarios predestinados a encajar. Somos de una imperfección tan compleja que a veces coincidimos. Ahí está el misterio. Uno de ellos.

Anónimo dijo...

(está mu bonito, mi)

Juan Antonio Bermúdez dijo...

(gracias, mi.
ayyy, el criterio)

angel dijo...

Gracias por la música verbal de Gaetano, uno de los mejores exponentes de la música brasileña de nuestros días transformado en un verdadero clásico del universo rítmico y sincopado de ese hermoso país.

Un gusto pasear por tu espacio...


saludos....

Anónimo dijo...

Y lo más bello es escucharlo salir de la lengua de Caetano, que todo lo dulfica con su garganta de miel..