Una tensión

Las clases nos llevan esta semana a un momento fundamental de la historia del cine italiano, de la historia del cine europeo, de la historia del cine, de la historia de la representación, de la historia del arte, de la historia. Es un momento, en cualquier caso, repetido, cíclico, continuo, que encuentra una expresión muy exacta en la crisis del neorrealismo, en los años 50 del siglo XX, pero que se dio muchas otras veces y que late con más o menos fuerza en cualquier obra humana que merezca ese sustantivo y ese adjetivo. Más que un momento es una brecha, un conflicto, una tensión. O al menos así lo veo yo. La tensión entre la realidad y el deseo, entre la mímesis y la fábula, entre las escobas y las escobas voladoras.

Imagen: cartel de Milagro en Milán (Vittorio de Sica, 1951)

2 comentarios:

David Franco Monthiel dijo...

las escobas! que weno!
estará bien el libro de Zavattini?

Juan Antonio Bermúdez dijo...

Yo leí "Totó el bueno", el cuento, hace tiempo. Y sólo me acuerdo de que era tan surrealista como la película. Por aquí lo tengo, la próxima vez que vengas a sevilla te lo llevo.